En semana distrital, dice el glosario de la Cámara Baja, “no se celebran sesiones de Sala ni de comisiones, con el fin de que los diputados puedan permanecer en sus distritos y conocer en terreno los problemas de su territorio”. Pero cada cierto tiempo, los legisladores cambian el trabajo en su zona por invitaciones al extranjero.

Según el registro de viajes bajo la Ley de Lobby que publican la Cámara y el Senado, y que abarca el periodo entre el 3 de diciembre de 2014 y el 27 de mayo de este año, los privados más activos en este tipo de regalos son las comunidades judía y palestina. Los siguen la embajada china. Todos ellos se concentraron en la Cámara Baja.

La comunidad judía y otras organizaciones del mismo origen financiaron viajes para un total de 27 diputados a Israel por $54.520.807, mientras que la comunidad palestina junto a la Organización de Liberación Palestina y a la Autoridad Nacional Palestina extendieron un total de 13 invitaciones por $33.696.850 (esto no incluye el viaje realizado el mes pasado por ocho diputados a Palestina, ya que la información se publica con desfase). Los chinos, por su parte, destinaron $24 millones a seis diputados.

El registro no precisa la fecha de las giras, por lo cual no es posible determinar vía transparencia activa el total de días en que los parlamentarios se ausentaron.

La utilidad de este tipo de viajes genera dudas. Al ser el Presidente de la República quien dirige las relaciones internacionales, el rol que pueden jugar los parlamentarios se limita a promover proyectos de acuerdos o gestiones ante la autoridad.

“Estos viajes pagados por privados llaman la atención por su periodicidad y por la cantidad de parlamentarios. Es difícil saber si son útiles para los intereses de Chile. Es un tema que requiere revisión”, plantea Alberto Precht, director de Chile Transparente.

María Jaraquemada, directora de Incidencia de Espacio Público, recalca que “lo importante es que eso no entorpezca la labor parlamentaria ni representativa”. Aun así, considera que los viajes se deben analizar caso a caso para determinar si son o no un aporte a ese trabajo, ya que entiende que el objetivo es “conocer la realidad de manera personal y tratar de influir desde ahí en las relaciones internacionales del gobierno y el Estado”.

Quién va y cómo se financia

En la Cámara de Diputados hay 53 grupos interparlamentarios “binacionales” activos, instancias creadas en cada período legislativo por decisión de la comisión de Relaciones Exteriores a solicitud de los legisladores (ver recuadro). “Tenemos el comité más grande de parlamentarios” , se jacta Anuar Majluf, director ejecutivo de la Comunidad Palestina de Chile. En efecto, en el grupo que preside el UDI Sergio Gahona (este medio intentó contactarlo sin resultado) hay 85 inscritos, versus 45 del chileno-israelí.

Sobre los criterios para seleccionar a los invitados, la comunidad palestina acota que siempre busca una delegación transversal, que represente a los distintos sectores políticos, pero no entrega detalles aduciendo que se trata de un “trabajo interno”. En la Cámara, comentan que Gahona tiene un rol relevante en decidir quiénes se suben al avión.

En la comunidad judía también utilizan el criterio de la transversalidad. El grupo chileno-judío es presidido por Gonzalo Fuenzalida (RN), quien no pudo ser contactado por este medio.

En cuanto al financiamiento, Marcelo Isaacson, director ejecutivo de la comunidad en Chile, señala que obtienen recursos de donaciones particulares. Agrega que después de Argentina y de Brasil, Chile tiene la comunidad de origen judío más grande de Sudamérica con aproximadamente 60 mil personas.

En tanto, la comunidad palestina explica que financian los viajes con apoyo del gobierno palestino y donaciones de personas. Los chilenos de ese origen, acotan, son cerca de 500 mil, el grupo más grande fuera del mundo árabe.

¿Para qué?

Aunque no integra el grupo interparlamentario, el UDI Guillermo Ramírez también fue al viaje de mayo a Palestina. A su juicio, estas instancias contribuyen a la “presión internacional”, tal como ocurrió en la solución del conflicto en Sudáfrica, “una lección útil si queremos resolver el conflicto palestino-israelí. Todos somos responsables de promover la paz”.

Y asegura que tras el viaje buscan impulsar una moción que impida la comercialización a Chile de productos originados en territorios ocupados, así como condenar los asentamientos ilegales. “En línea con resoluciones de la ONU, La Haya y la opinión de organizaciones de DD.HH. en el mundo entero”, agrega. Sin embargo, esto ya había sido materia de un proyecto de resolución aprobado por 99 diputados en noviembre de 2018. Ahí, solicitaban al Ministerio de Relaciones Exteriores “estudiar mecanismos que permitan prohibir el ingreso a Chile de productos manufacturados y provenientes de las colonias israelíes en territorio palestino ocupado”. Acciones de este tipo han sido aplicadas en Irlanda y el Parlamento de la Unión Europea tiene un etiquetado diferente para estos productos.

En mayo, 62 diputados (del PC a la UDI) enviaron una carta a la Alta Comisionada para los DD.HH., Michelle Bachelet, solicitando que publique el listado que la ONU confeccionó, señalando las empresas que operan en asentamientos israelíes en Palestina. En la misiva destacan que “beneficiarse económicamente de la ocupación de Palestina es una violación a las obligaciones de la IV Convención de Ginebra y del Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional, pues la actividad en asentamientos constituye un crimen de guerra”.

“Cuando los diputados que llevamos van a Israel, se dan cuenta de que es un país donde conviven todas las religiones. Y también incluimos la visita a Cisjordania, Palestina, a entrevistarnos con la autoridad nacional palestina”, señala Isaacson. Plantea que su foco es incrementar el intercambio cultural y comercial entre ambos países, mencionando sus desarrollos tecnológicos en energías renovables, desalinización del agua y ciberseguridad, entre otros. El miércoles en la noche sostuvieron una cena en un restaurante de Valparaíso con cerca de 30 diputados del grupo interparlamentario. Ahí compartieron experiencias de política pública.

Majluf señala que el principal objetivo de los viajes es que “políticos y parlamentarios chilenos conozcan de primera mano y en terreno la situación cultural, política, económica y social de Palestina y la vulneración a los derechos humanos”. Por eso la agenda contempla visitas a campamentos de refugiados, universidades, reuniones con organizaciones de la sociedad civil, autoridades. “Cada persona que vuelve de Palestina no vuelve igual. La comunidad internacional tiene un rol que jugar en la solución de la problemática palestina”, enfatiza.

En julio de 2018, la Cámara aprobó otro proyecto de acuerdo para pedir al Gobierno extremar esfuerzos para materializar la creación de un Estado Palestino.

Los otros grupos interparlamentarios con mayor convocatoria de diputados

Chileno-venezolano(67)

Chileno-croata (25)

Chileno-italiano (25)

Chileno- chino (24)

Chileno-norteamericano (24)

Chileno-francés (23)

Chileno-marroquí (23)

Chileno-sueco (23)

Chileno-húngaro (22)

LEER MÁS