“Decían que era poco digno que el libro lo presentara mi mamá”, dijo Henry aludiendo a Bárbara Loeb, exdecana de Química de la PUC.

Carolina Lavín, seremi de Justicia y Derechos Humanos metropolitana; Hermógenes Pérez de Arce y Andrés Vial, presidente de Familias Empresarias de Chile.

Unas cien personas llegaron al Aula Magna de la Universidad Católica a la presentación del primer libro de Henry Boys (29), “Líderes morales” (Editorial Conservadora), prologado por el rector Ignacio Sánchez. En el lanzamiento había estudiantes universitarios, académicos y exponentes del conservadurismo duro, como Hermógenes Pérez de Arce; el presidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica, y Miguel Ángel Fernández, ministro del mismo, además de concejales de la UDI y RN.

Algunos seguidores del polémico abogado llegaron desde regiones. Como Héctor Moraga, que vino desde La Araucanía, y Consuelo Cortés, que vino desde Angol junto a Consuelo Montero, su hija de 16 años. “Yo estoy en contra del aborto y también del feminismo, porque creo que van en contra de las leyes morales”, dice la adolescente, y cree que Henry Boys es un líder moral, al igual que José Antonio Kast.

Naturalmente, hay familiares y amigos. Doris Schalscha dice: “Henry es el hijo de mi mejor amiga Bárbara, lo conozco desde que nació. Indudablemente, Henry es un líder moral. Desde que era pequeñito yo decía que él iba a ser presidente de Chile. Se lo he dicho muchas veces, y él me responde: “Será lo que Dios quiera”.

Llama la atención que, al subir al podio a presentar su libro, no se vio a Henry Boys rezar, como era su costumbre antes de cualquier evento importante: un examen, un partido de fútbol o una entrevista. Después explica que antes del evento pasó por la capilla de la universidad. Rezó un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

La presentación estuvo a cargo del académico de Derecho de la PUC Carlos Frontaura y de Bárbara Loeb, exdecana de Química de la PUC y madre de Henry, quien, además de comentar el contenido del libro, destaca la experiencia de su hijo. “Fui víctima de reflexiones a las 2:00 de la mañana, con reclamos: ‘¡Mami, es que tú no me escuchas!'”, cuenta, provocando risas.

Al final de su discurso, Henry explica que no fueron pocos los comentarios surgidos a raíz de que el libro lo presente su mamá: “Decían que era poco digno. Tal es la expresión de una sociedad asolada por el show off, por las apariencias. Bajo esa lógica, yo no debería haber rendido un justo homenaje a quien no solo me dio la vida, sino que además me ha inspirado durante casi un tercio de siglo para ser una mejor persona”.

“El liderazgo moral es

como la santidad”

En la solapa del libro, una breve biografía de Boys con una fotografía suya, de terno café con hombreras y unos anteojos que hacen un claro guiño al estilo de Jaime Guzmán. El joven abogado se ha convertido en un líder de opinión difundiendo sus ideales conservadores, oponiéndose al aborto y pregonando la castidad hasta el matrimonio.

“Los que tienen una posición de liderazgo hoy en día tienen que darse cuenta de que lo importante no es solo tener más votos, más likes o que te retuiteen. Ese liderazgo está para dar esperanza al corazón de las personas”, dice.

Respecto de sí mismo, Boys es enfático: “No soy un líder moral, pero ciertamente quiero serlo. El liderazgo moral es un proceso de cara a Dios, y es un proceso, no un estado. El liderazgo moral es un camino, como la santidad”.

Jorge Martin y Eduardo Boys, el padre del autor.

Andrea y Enrique Boys.

Carolina Alarcón y Elena Rosso, quien señaló: “Henry es un líder moral. Me alegra mucho que una persona tan joven hable de moralidad y de la iglesia”.

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